Viernes Santo en Castilla - Dar铆o de Regoyos
Dar铆o de Regoyos (1857-1913) es un personaje crucial del fin de siglo espa帽ol. Toda su obra se inscribe y entiende en ese momento clave donde las viejas tendencias se unen a los nuevos discursos procedentes de Europa.
Nacido en Ribadesella, pronto abandonar铆a su Asturias natal para viajar por distintos lugares de la geograf铆a espa帽ola y europea. Sin duda uno de los que m谩s lo marcar铆an ser铆a Bruselas, donde lleg贸 a formar parte de varios c铆rculos art铆sticos como L’Essor o Les XX, entrando en contacto, as铆, con personajes tan importantes como James Ensor o Felicien Rops de los que aprender铆a las claves del simbolismo belga.
Se suele dar por sentado que, tras una primera etapa de juventud, marcada por el viaje que en 1888 hiciera por tierras castellanas junto con Emile Verhaeren, y del que acabar铆a naciendo un libro, Espa帽a negra, de enorme trascendencia para la evoluci贸n del arte espa帽ol posterior; Regoyos experimenta una marcada evoluci贸n hacia la experimentaci贸n con la luz y el color que habitualmente se identifica con una asimilaci贸n del impresionismo. Esto es verdad tan solo a medias, y es que, aunque efectivamente, el asturiano incorpora en su madurez la t茅cnica impresionista, sin embargo, sus intenciones est谩n muy lejos de las preocupaciones cientificistas que mov铆an a los pintores franceses, manteniendo, adem谩s, hasta el final de sus d铆as la incorporaci贸n en sus cuadros de esos elementos con los que durante su 鈥溍﹑oca de neurast茅nico鈥 sol铆a identificar la oscuridad del pa铆s: procesiones, im谩genes religiosas,… Un buen ejemplo de todo ello es esta obra que ahora nos comentar: Viernes Santo en Castilla (1904).
Conocemos alrededor de una veintena de obras de tem谩tica ferroviaria salidas del pincel de Regoyos. Para 茅ste, como buen hijo de ingeniero, el tren simbolizaba el progreso y la civilizaci贸n moderna, pues posibilitaba sus constantes viajes a unos y otros lugares de Europa. Sin embargo, tambi茅n percib铆a que, a su paso por las tierras castellanas, el ferrocarril hab铆a abierto un abismo ante el atraso y el peso de la tradiciones en el campo. Un aspecto 茅ste, que, en plena consonancia con el pensamiento regeneracionista de los intelectuales del pa铆s, plasmar铆a en varias obras como 茅sta que nos ocupa.
En Viernes Santo en Castilla, Regoyos opone discursivamente dos masas crom谩ticas distintas y bien diferenciadas. Por un lado, aparece en gran cantidad ese tono ocre con que el pintor identificaba los yermos campos castellanos cantados por Machado, Azor铆n o Unamuno. Tierras 茅stas a las que s贸lia bajar desde su hogar en el norte en busca de inspiraci贸n, y que tan dif铆ciles se le hac铆a pintar. Dec铆a que 鈥減ara pintar este pa铆s hay que tener un poco de azul y blanco, y sobre todo una gran cantidad de ese tono caf茅 贸 lait… un ocre sucio pero algo asalmonado鈥. Dificultades que, sin embargo, le obligar铆an a mejorar t茅cnicamente en busca de una mejor captaci贸n de los efectos lum铆nicos, un tema 茅ste en el que sus planteamientos difer铆an notablemente del luminismo sorollista tan de moda en esos momentos. Frente a este color amarronado, Regoyos coloca el negro, que comparten el tren y la procesi贸n, y que une a estos dos elementos, de forma simb贸lica, en la clarificaci贸n del mensaje que desea proyectar su autor. En este mismo sentido, llama la atenci贸n la forma en que est谩n pintadas las figuras, simples manchas repetidas que se definen con los m铆nimos rasgos y que ni siquiera proyectan sombra, lo que incide, precisamente, en su presencia simb贸lica dentro del cuadro.
Se trata, pues, de dos l铆neas que se cruzan sin llegar a encontrarse nunca. Una, la colocada en la parte superior, que representa el progreso, la velocidad, el cambio y la civilizaci贸n. El mundo del ruido y la historia, en la terminolog铆a unamuniana.Y la otra, en la parte inferior, que simboliza el atraso, la quietud, la tradici贸n y el mundo rural. O, lo que es lo mismo, la intrahistoria.
Se podr铆a decir, para acabar, que Regoyos consigue, a trav茅s de la divisi贸n meramente espacial del cuadro, trasladar al lienzo todo ese abismo temporal que para los regeneracionistas exist铆a entre el siglo XIX, el mundo del ayer, y el XX, el del ma帽ana.
Klara Ana Salas G贸mez
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BIBLIOGRAFIA:
鈥 BERNAL MU脩OZ, J.L.: 鈥淩egoyos visto por Regoyos鈥, en Goya, n潞 220, 1991, pp. 220-229.
鈥 COLORADO CASTELLARY, A.: El arte en el noventa y ocho, Celeste Ediciones, Madrid, 1998.
鈥 FERNANDEZ POLANCO, A.: Fin de siglo: Simbolismo y Art Nouveau, Historia 16 D.L., Madrid, 1989.
鈥 GARCIA GUATAS, M.: 鈥淧aisajes con ferrocarril en la pintura de Regoyos鈥, en Goya, n潞 299, 2004, pp. 115-123.
鈥 LOZANO MARCO, M.A.: Im谩genes del pesimismo: literatura y arte en Espa帽a, 1898-1930, Universidad de Alicante, Alicante, 2000.

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