Las majas de Goya
Con el sobrenombre de majas se alud铆a en el siglo XVIII a las mujeres madrile帽as de clase baja que hac铆an gala de un gran desparpajo y libertad de costumbres. En consonancia con la predilecci贸n de Goya por los temas populares, majas y majos, aparecen frecuentemente retratados en sus cuadros. Dentro de la serie de cartones para tapices, por ejemplo, nos los encontramos en obras como El Baile en San Antonio de la Florida o El Pelele, destinados a decorar los Reales Sitios.
Pero el gusto por lo popular estaba tan arraigado entre la sociedad espa帽ola de la 茅poca que incluso las se帽oras de la aristocracia gustaban de retratarse 鈥渁 la espa帽ola鈥, es decir, con mantilla y aspecto majesco. De hecho, Goya realiz贸 numerosos retratos en este estilo de damas como la marquesa de Pontejos, la condesa de Chinch贸n, la de Baena, la duquesa de Alba o incluso de la propia reina M陋 Luisa.
Sin embargo, las que han pasado a la posteridad como majas por antonomasia son, sin duda, las llamadas Maja Desnuda y Maja Vestida. La primera parece haber sido ejecutada entre 1799 y 1800, siendo la segunda un poco m谩s tard铆a (la primera noticia que tenemos de ella es de 1807). La posici贸n de la mujer pintada en ambas obras es la misma, reclinada sobre un div谩n y con los brazos por encima de la cabeza, en una actitud de evidente ofrecimiento sexual, pero el rostro difiere ligeramente. Adem谩s, hay una ligera diferencia estil铆stica y de tama帽o entre los dos cuadros. En la Desnuda destacan los tonos verdes, en contraste con los blancos y los rosas, no siendo la pincelada tan larga como acostumbra el artista. En la Vestida la t茅cnica es m谩s suelta, m谩s r谩pida y, aparentemente, m谩s descuidada aunque el colorido de tonalidades claras aumenta la alegr铆a de la composici贸n.
La trascendencia de estas obras radica en que la versi贸n desnuda constituye el primer desnudo femenino desprovisto de soporte narrativo en la historia de la pintura europea. Coincidiendo con ello, tambi茅n por vez primera, se nos ofrece la sombra del vello p煤bico que, adem谩s, se sit煤a en el centro de la mirada del espectador. La que aparece en el cuadro no es ya una diosa, sino una mujer de carne y hueso que incita con provocaci贸n a quien la contempla. Un voyerurismo que nos est谩 informando del lugar para el que las pinturas fueron realizadas: una sala reservada de la que tan solo colgaban desnudos. Fue Godoy quien encarg贸 al pintor las obras como complemento de las que ya adornaban su gabinete: La Venus del Espejo de Vel谩zquez, la de Tiziano o La Escuela del Amor de Correggio. La modelo, frente a la opini贸n tradicional que se帽alaba a la duquesa de Alba, parece haber sido la propia amante del Valido, Pepita Tud贸, que incluso se mud贸 a la casa del artista para ser pintada.
El hecho de que ambos cuadros representen a la misma mujer con y sin ropa alude al juego del desvelamiento. Tradicionalmente se ha pensado que la Maja Vestida estar铆a cubriendo a su compa帽era desnuda que tan solo se har铆a visible a trav茅s de un sistema de muelles y resortes. Sin embargo, cierto defecto de perspectiva hace suponer que actuar铆an como sobrepuertas destinadas a colocarse en el exterior, la vestida, y en la interior, la desnuda, de la puerta de acceso al gabinete privado.
Finalmente, tras el derrocamiento de Godoy (1808) y la reinstauraci贸n del Santo Oficio, las pinturas ser铆an confiscadas. El mismo Goya fue llamado a declarar sobre las mismas y aunque tanto 茅l como las pinturas se libraron de lo peor, no pudo evitar que 茅stas fueran confinadas a la oscuridad de unas piezas cerradas de donde tan solo saldr铆an en 1900 rumbo al Museo del Prado.
Clara Ana Salas G贸mez
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BIBLIOGRAFIA:
- Libros:
GALLEGO, J.: Las Majas. Alianza Editorial, Madrid, 1982.
PORTUS PEREZ, J.: La Sala Reservada y el desnudo en el Museo del Prado. Ed. Turner, Madrid, 2002.
- Art铆culos:
ALONSO TEJADA, L.: 鈥淕oya, perseguido por la Inquisici贸n鈥, en Historia 16, n潞 240, 1996, pp. 62-72.
PORTUS, J.: 鈥淟as majas de Goya o el desnudo como g茅nero鈥, en Arte y Parte, n潞 11, 1997, pp. 40-55.
SAMPER PIZANO, D.: 鈥淟a maja que se desnud贸 para Goya鈥, en Historia 16, n潞 298, 2001, pp. 118-122.

innaprecibles obras del maestro Goya, a pesar de su esquematismo a cerca de obras alucinadas, hasta el lecho de su muerte el lema “a煤n aprendo”
Comentario por alexis fernando florez — 25 Septiembre 2008 #